Alejandro Alarcón Guíñez
Un payaso que llora
Estudiante
de primer año de Periodismo en
Tras su imagen de adolescente rebelde, con pelo largo y barba descuidada, Alejandro Alarcón esconde un corazón frágil. Su incondicional lealtad como amigo, actúa como carta de presentación frente a sus pares. Cuida secretos como un feroz perro guardián, la misma confidencialidad con que resguarda su intimidad.
Este joven de apenas 19 años apostó por el periodismo como proyecto de vida. Coqueteó con la prensa escrita en primera instancia, pero algunas experiencias frente a las cámaras de televisión, lo conquistaron definitivamente.
Sin embargo, no todo ha sido color de rosa en la vida del futuro periodista. En 1996 se trasladó a España junto sus padres, encandilados por promisorias esperanzas laborales. Después de un año, la desilusión los trajo de vuelta a Concepción.
“Jano” -como le llaman sus amigos- está consciente de su carácter duro e irreverente. Sin embargo, le conmueven recuerdos de su abuelo paterno, fallecido hace dos años. Confiesa no haber asimilado su partida, sino hasta el día siguiente de conocer la noticia. A partir de ese momento, Alejandro mantiene vivo el recuerdo de este personaje trascendental en su vida.
- ¿Cómo era tu relación
con tu abuelo?
- Era muy especial. No demostraba mucho su cariño, pero se le notaba. Después de cinco días en el hospital, avisaron por teléfono que había muerto. Cuando ya lo habíamos velado varias horas, me di cuenta de que no lo iba a ver más.
- ¿Cómo cargaste con esa
pena después?
- La he ido sobrellevando de a poco. Para mí no está muerto,
porque él está conmigo igual, aunque no como antes. Para mí la gente muere
cuando la gente deja de pensar en ella. Y eso no va a pasar con mi abuelo.
- ¿Compartes este tema
con tu papá?
- No mucho, porque nos afecta a los dos. Pero igual vamos al
cementerio a veces, aunque en mi familia no se acostumbra. En un video que hice
para un ramo, recordé a mi abuelo y terminamos todos llorando.
- ¿Cómo defines tu
carácter?
- Cambiante, irregular, soy muy pasional. Puedo estar muy feliz, pero si me pasa algo, cambio drásticamente. Mis papás me han corregido varias veces, pero siempre he sido así. En una relación de pareja a lo mejor es malo, pero no creo que necesite un psicólogo. Tuve depresión cuando estaba en tercero medio y salí adelante sin ayuda.
- ¿Por qué estás solo? ¿Tienes
miedo al compromiso?
- Estoy solo hace más de un año, pero por opción. Tengo proyectos y no quiero que una persona me limite. Necesito a alguien que me acompañe, además de que por un tema de tiempo no puedo tener una relación ahora.
ACLARACIÓN IMPORTANTE ACERCA DE LA ULTIMA RESPUESTA...
LOS TIEMPOS CAMBIAN JAJAJA...

Comentarios recientes